Justo tras finalizar este primer desfile, Josep Huguet, el conseller de Innovación, Universidades y Empresa de la Generalitat de Catalunya, se dirigió a los medios para señalar que esta edición de la pasarela 080 Barcelona Fashion “es la de la expansión”. Destacó también la mayor notoriedad que se le está dando al showroom, que ha duplicado el número de expositores y que incluye diseñadores de la escuela de Amberes y la presencia de un showroom internacional.Por otro lado, el conseller quiso también apuntar la voluntad del gobierno catalán por dar continuidad a iniciativas que subrayan el carácter artístico de la moda, como la exposición Moda Beatles y ha avanzado de en próximas ediciones contarán “con algún tipo de acontecimiento vinculado a otros mundos de la cultura moderna”.Los desfiles

Zazo&Brull

Abrió Zazo&Brull con un concurridísimo desfile, en el que suavizaron sus habituales complejos juegos de patrón con volúmenes muy fluidos. El rigor en la construcción lo mantienen en detalles inspirados en la papiroflexia que enriquecen y sofistican la prenda. Su apertura puso el listón alto delante de una audiencia plagada de representantes institucionales y prensa.Otro de los desfiles de ayer que desbordó la sala fue el de Josep Abril. Dio la sensación que Barcelona le echaba en falta. Y no defraudó. Más desapercibidos pasaron las presentaciones de Andrea Ayala, Mikio Sakabe y Alexis Reyna. Destacar sobre todo la primera, que ha estudiado en Amberes y este año ha participado en la Biennal d´Arnhem. Ayala opta por una propuesta más conceptual, de influencia surrealista, y presenta una colección en la que las mismas prendas se convierten en maniquís decapitados o viste las cabezas de los modelos con un busto.Por último, cerró la jornada de ayer, Gori de Palma, único representante del off. Celebró su desfile en la sala Apolo de Barcelona, que abarrotó. Fiel a su universo oscuro, industrial y sexual, el diseñador mallorquín toma como referente en su colección p-v´10 el género del écorché, que consiste en representar el cuerpo humano desprovisto de piel, que le da pie para jugar con los límites del cuerpo, tapar y cubrir.