DKNY p-v´09

Donna Karan rindió homenaje a la ciudad de Nueva York por los 20 años de DKNY y Calvin Klein hizo lo propio en una fiesta a todo lujo que organizó el domingo por la noche para celebrar los 40 años de CK. Ambos les deben mucho a la ciudad, pero sin duda fue gracias a ellos que hoy Nueva York ocupa un lugar en la moda.La primera inició el desfile con una emotiva proyección de los elementos más emblemáticos de Manhattan: los taxis amarillos, el Empire State Building y las líneas de metro, así como el gigantesco cartel publicitario DKNY en un edificio de la calle Houston.Desde Nueva York, Donna Karan vestía a la mujer trabajadora con prendas con mucho estilo, pero también cómodas y funcionales, dos aspectos que no acababa de solucionar el traje chaqueta femenino que ensalzó a Giorgio Armani. Ya bien entrados los 80, la ejecutiva de Donna Karan no tenía que demostrar rigor y credibilidad con una americana de amplísimos hombros. Era el nuevo estilo que Nueva York exportaba al mundo.Ahora, celebra el 20 aniversario de DKNY, su segunda línea, más juvenil, más fresca y más urbana. Perfecta para una clase media norteamericana para la que prima la comodidad ante todas las cosas. DKNY fue una de las marcas que supo canalizar el estilo de vida urbana en el pret-a-porter y, desde allí, colocarlo en ambiente hasta entonces insospechados. Era una vuelca de tuerca más que sólo podía surgir de una ciudad como Nueva York y que, por supuesto, desde Nueva York conquistó al mundo.Por su parte, Calvin Klein también celebró el 40 aniversario del lanzamiento de su marca. La fiesta que organizó el pasado domingo por la noche, según informa el New York Daily News, costó tres millones de dólares y tuvo lugar en un tramo de la vía férrea aérea en desuso situada cerca del Hudson, entre los barrios de Chelsea y Meatpacking District. Esta vía, construida en la década de los 30, sirvió a las fábricas que hasta los 80 ocuparon estos barrios. Según el diario local, parte del presupuesto se destinó a la fundación que milita por la transformación en parques de los dos kilómetros de vías férreas que permanecen.Para el montaje, Calvin Klein contó con el arquitecto John Pawson, quien creó una instalación temporal sólo para la fiesta. Una vez quede desmantelada, sus piezas se entregarán a organizaciones sin fines de lucro de la ciudad.Al igual que Donna Karan, Calvin Klein sólo podía surgir de una ciudad como Nueva York. La geometría de su skyline, las líneas de sus rascacielos, sus calles en cuadrícula, su paleta en gris… y su fervor por lo funcional era la base para su trazo limpio y minimalista. El menos es más sedujo. Pero si a algo debe su gran poder de atracción, más que a su estilo, fue a sus potentes campañas de publicidad. Fue pionero en poner su nombre en boca de todos, conocieran o no su trabajo como diseñador. Un fenómeno que sólo podía gestarse en Nueva York y que hacía que en Europa, los guardianes del lujo burgués, se echasen las manos a la cabeza.Para ver todos los desfiles, pulse sobre SEMANA DE LA MODA DE NUEVA YORK P-V´09