BioFur es un material bioplástico creado por la empresa del mismo nombre con el que se fabrica el nuevo tejido BioSherpa, ya certificado por la USDA estadounidense.

La especialista en pieles sin componentes animales BioFur lanza al mercado sus nuevos tejidos BioSherpa y BioBunny, fabricados a partir de biomasa renovable, como el maíz o la remolacha azucarera. No contienen petróleo ni poliéster.

BioFur desarrolla materiales similares a las pieles sin componentes animales ni derivados del petróleo.
BioFur desarrolla materiales similares a las pieles sin componentes animales ni derivados del petróleo.

De hecho, Biofur comenzó trabajando con pellets de maíz no modificado genéticamente, facilitado por NatureWorks. Los convertía en ácido láctico que después extruía. Al final, hilaba y tejía el material resultante para crear tejidos de pelo.

A principios de 2025 creó BioSherpa, su primer textil, que cuenta ya con la certificación del USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos). Acredita su origen biológico, su compostabilidad y su funcionamiento como los tejidos de pelo derivados del petróleo. En otras palabras, es un sustituto de la piel sintética de poliéster.

Perfil de BioFur

Actualmente, BioFur no es una marca de moda, sino una empresa de innovación textil. Ofrece tejidos que permiten a las marcas reducir su huella de carbono, disminuir la dependencia de los combustibles fósiles y responder a la demanda de los consumidores de un cambio real. Su objetivo es desarrollar pieles sin componentes animales, pero que no contengan tampoco materiales sintéticos derivados del petróleo; principalmente poliéster.

BioFur desarrolla materiales similares a las pieles sin componentes animales ni derivados del petróleo.
Stand de Biofur en Texworld Nueva York.

La fundadora de la empresa trabajó como estilista, editora de revistas y directora creativa. Deseaba crear pieles sin utilizar recursos animales, petróleo o poliéster. Las nuevas pieles debían ser compostables o reciclables y suficientemente asequibles para competir con el PET.

La empresa se dedicó a persuadir al mercado. Para 2019, su idea ya había cobrado impulso. Contactó con Senbis Polymer Innovations, una empresa holandesa dedicada a la innovación en polímeros. Ambas coincidían en que el camino estaba en los bioplásticos.

Para más información: https://biofurworld.com/

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