El primer desfile de Giorgio Armani sin su fundador puso el broche final a la Milan Fashion Week, plagada de sonados debuts en las direcciones creativas y con colecciones muy esperadas de las firmas italianas más reputadas.

Una Semana de la Moda de Milán repleta de momentos memorables y en recuerdo del rey italiano de la moda. Gucci, Versace, Bottega Veneta y Jil Sander estrenaron diseñadores, y firmas como Prada, Max Mara y Armani siguen sorprendiendo en la pasarela.

Giorgio Armani en la Milan Fashion Week.
Último desfile de Giorgio Armani con diseños de su fundador.

Uno de los eventos más sonados de la última Milan Fashion Week, irónicamente, no fue un desfile; fue una presentación en uno de estos nuevos formatos que últimamente apasionan a la industria de la moda. Se trata, sin duda, del prematuro estreno de Demna Gvasalia al frente de Gucci, a través de un corto cinematográfico y una precolección. Este debut sirve como avance a la primera colección para Gucci del diseñador, proveniente de Balenciaga, y para aumentar la expectativa alrededor de esta nueva etapa para la firma. Kering pone todas sus esperanzas en el georgiano para el renacimiento de su estandarte, la firma florentina. En los últimos resultados anuales, las ventas del grupo cayeron un 12%, con un notable descenso del 23% en el caso de Gucci, que siguió arrastrando a principios de 2025.

Nueva etapa de Gucci en la Milan Fashion Week.

El tráiler de lo que puede ser la nueva era de Gucci marcó el comienzo de la Milan Fashion Week y dejó un buen sabor de boca a crítica y profesionales del sector. Solo hay ganas de ver más del georgiano para la firma italiana.

Estreno en Versace

Otra firma que empezaba nuevo capítulo con gran expectación fue Versace, que presentó la primera colección de Dario Vitale como director creativo de la marca, sin Donatella. Vitale llega directamente desde el atelier de Miuccia Prada, con quien ha encumbrado la firma Miu Miu a lo más alto a lo largo de los últimos años. Con el peso de este éxito a sus espaldas, Vitale recuperó el espíritu de Versace en sus inicios, cuando su fundador, Gianni, estaba todavía al mando. Tomando la esencia escandalosa de la firma, exploró el erotismo como fin, más allá de la elegancia.

«Una exploración de la esencia fundamental de la casa, rearticulada para reflejar una realidad contemporánea: una elegancia escandalosa y sencilla diseñada para una vida guiada por el sentimiento».

Las prendas de la colección presentaron una estética ochentera, con pantalones de tiro muy alto, chaquetas voluminosas y cortas, siluetas globo y hombreras marcadas. Las modelos femeninas desfilaron con actitud despreocupada, con la sensualidad insolente de quien no la busca. Las siluetas masculinas exploraron una esencia rockera, redefiniendo las nuevas masculinidades en una elegante fusión entre pasado y futuro.

Versace en Milan Fashion Week
Versace en Milan Fashion Week

Queda presente el giro de la firma a manos de Vitale, especialmente en el manejo de los estampados. Gianni Versace fue un apasionado de las figuras atrevidas, canalizadas a través de la omnipresente Medusa. Donatella, hermana del fundador, mantuvo su legado como férrea defensora de las prendas y complementos estampados, así como la superposición de estos. En cambio, poco estampado se vio en la colección de Vitale, que centró su trabajo en el color y en las siluetas.

El refugio femenino: Louise Trotter para Bottega Veneta

El único debut femenino de la temporada y una de las pocas diseñadoras creativas mujeres que quedan en el panorama. Louise Trotter (Carven) presentó su primera colección en Bottega Veneta «volviendo a los orígenes de la firma para encontrar el presente«.

Primer desfile de Louise Trotter para Bottega Veneta.

La extravagancia de Venecia, la energía de Nueva York y el esencialismo de Milán sirven como puntos de encuentro para la colección de Trotter. Así, la diseñadora inglesa refleja la trayectoria de Bottega Veneta a través de su propio viaje por los archivos de la firma. «Me gusta que ‘Bottega’ sea, tal como dice la palabra, un taller, con larga y multifacética historia en Italia. Implica el esfuerzo colectivo de la artesanía y de las personas que la crean, pero también de quienes la llevan puesta. Es donde la mano y el corazón se unen«, afirmó la diseñadora antes del desfile.

Bottega Veneta en Milan Fashion Week.

Sin embargo, es sin duda la funcionalidad del Intrecciato en los bolsos lo que une la colección en su totalidad. Desarrollado por el cofundador de la firma, Renzo Zengiaro, Trotter toma este elemento en toda su línea, desde lo extravagante hasta lo cotidiano, en ropa y accesorios. Maleable y moldeable, se vuelve a la escala clásica de 9 mm/12 mm con estilos reconfigurados para el presente, mientras que su suave funcionalidad lo impregna todo.

«El lenguaje de Bottega Veneta es el ‘Intrecciato’«, subrayó Trotter. «Funciona además como metáfora. Son dos tiras entrelazadas que, juntas, se vuelven más fuertes. La colaboración está presente en toda la historia de la casa, desde sus inicios hasta lo que es ahora. Se trata de lugares diferentes, personas diferentes, hombres y mujeres: partes individuales entrelazadas para crear un todo más fuerte«.

Bottega Veneta en Milan Fashion Week.

La colección abraza el romanticismo del proceso, desde la meticulosa atención al detalle hasta el clasicismo en la ropa. Las técnicas y materiales se trasponen, con la sastrería como base de todo. Dominan los tejidos de sastrería de verano, combinados con gabardinas de piel napa y vestidos de noche con forro de algodón. Todas las siluetas quedan impregnadas de la disciplina y la facilidad de la sastrería tradicional masculina.

Bottega Veneta en Milan Fashion Week.

Los bolsos de la colección reflejan una estratificación de la historia de la casa. Los estilos clásicos reviven y renacen. Lauren se presenta con nuevas proporciones; el Knot adopta ahora una estructura suave; el Cabat se recorta para convertirlo en un bolso de mano. Sus bases triangulares inspiran las construcciones de los hombros de la ropa de la colección. Estos cambios inspiran nuevas propuestas como el Squash, el alargado Framed Tote y el Crafty Basket, obra maestra de la artesanía.

Simone Bellotti en Jil Sander

También Jil Sander ha contado con uno de los debuts sonados de la temporada en Milan Fashion Week, con Simone Bellotti al frente, llegado desde Bally. El diseñador ha tomado la esencia minimalista de la fundadora alemana, centrando su colección en «la pureza como fin, no como limitación«, según detalló el creador en su desfile. Incluyó tanto modelos femeninos como masculinos, en colores neutros como base, aderezados con colores tanto pastel como vibrantes. Tal y como hacía Sander, combinando blanco o negro con colores vivos, Bellotti unió el tan en tendencia marrón chocolate con un dulce rosa pastel, el gris marengo con naranja o el azul marino con un amarillo pastel.

Simone Bellotti en Jil Sander
Simone Bellotti en Jil Sander

Las siluetas son “estrictamente verticales”, según las notas del desfile. Matizan esta verticalidad las aberturas, estratégicamente colocadas como si fuesen recortes infantiles. Se ven en faldas midi o en cortes justo por debajo de la cintura. Incluso en vestidos, dejando ver parte del torso, decorado con un bralette. El juego de volúmenes llega en abrigos con hombros y mangas ligeramente redondeados, o con fruncidos junto a los botones.

Simone Bellotti en Jil Sander
Simone Bellotti en Jil Sander

El estreno de Bellotti en Jil Sander se mostró fiel al legado de la fundadora de la firma, adoptando su estilo a esa esencia minimalista de la marca.

Simone Bellotti en Jil Sander

Giorgio Armani, sus últimos diseños en desfile

Uno de los momentos más emocionantes de la Semana de la Moda de Milán fue el desfile de Giorgio Armani, último alegato del creador italiano, fallecido el pasado 4 de septiembre. Así, esta presentación fue la última coordinada por el fundador de la firma, que pronto empezará una nueva etapa, todavía por determinar.

Giorgio Armani, sus últimos diseños en desfile en Milan Fashion Week
Giorgio Armani, sus últimos diseños en desfile en Milan Fashion Week

La colección evoca sensaciones de dos lugares radicalmente distintos, ambos vitales en el universo del ya legendario diseñador. En primer lugar, Milán, la ciudad de la modernidad y del trabajo. En segundo lugar, la paradisiaca isla de Pantelleria, frontera entre Europa y África, tierra de sugerencias exóticas y naturaleza salvaje. La colección primavera-verano 2026 de Giorgio Armani representará de algún modo su testamento de estilo en la Milan Fashion Week.

Giorgio Armani, sus últimos diseños en desfile en Milan Fashion Week
Giorgio Armani, sus últimos diseños en desfile en Milan Fashion Week

A través de depuradas sedas y linos y una paleta de colores oscura, que viaja desde los grises hasta intensos azules noche, pasando por intensos morados y verde petróleo, la colección presenta trajes de la sastrería más elegante, conjuntos de estilo pijamero con elevada sofisticación y vestidos de noche brillantes como estrellas en el firmamento.

Giorgio Armani, sus últimos diseños en desfile en Milan Fashion Week
Giorgio Armani, sus últimos diseños en desfile en Milan Fashion Week

El colorismo de Prada

Aunque ningún evento sonado desviaba la atención hacia Prada, tampoco le hacía falta. La firma principal de Miuccia tomó protagonismo por sí misma, con una estética colorista pop, en respuesta a la sobrecarga de la cultura contemporánea, según la propia marca. Un proceso de destilación, de filtración a través de la ropa. Dispersión y reunión de diferentes elementos, inesperados e imprevistos, compuestos sobre el cuerpo. La yuxtaposición se convierte en un acto de creación, un análisis del vestido.

El colorismo de Prada en Milan Fashion Week

Las prendas se liberan de jerarquías aparentemente inherentes, contrastadas en una consonancia precisa. El uniforme Prada puede ocupar la misma posición que un vestido de noche, combinado de forma atípica con nociones de lo típicamente femenino en recomposiciones de una nueva elegancia.

El colorismo de Prada en Milan Fashion Week

Las siluetas se moldean de forma poco convencional alrededor del cuerpo, minimizando las estructuras. Una ligereza que se mueve alrededor de la forma. Se reconvierte la funcionalidad de cada prenda, como si de un trampantojo se tratara: faldas que encuentran sus puntos de suspensión en los hombros, sujetadores enormes sin estructura.

El colorismo de Prada en Milan Fashion Week
El colorismo de Prada en Milan Fashion Week

Los significados se reevalúan, se desplazan a través de sus adyacencias. Fluctúan y cambian, tanto dentro de las prendas singulares como en la persona que las lleva. Las prendas muestran una elevada capacidad de adaptación, y cada una de estas composiciones se transforma constantemente, con insistencia, en reacción al presente.

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