La Fundación Transformers publica El Fin de la Ficción, un estudio sobre la radical insuficiencia de muchas herramientas de trazabilidad.

Un nuevo informe de Transformers Foundation, llamado El fin de la Ficción, muestra que el sector textil-confección —especialmente a nivel de fibras— tiene todavía por delante un largo camino para que sus afirmaciones de trazabilidad y sostenibilidad se correspondan con la realidad y sean demostrables.

Transformers Foundation, herramientas de trazabilidad, Kingpins, trazabilidad textil
Los sistemas de trazabilidad deben reflejar la composición real del producto; no limitarse a registrar la información aportada por los proveedores.

En efecto, el greenwashing ha sido y sigue siendo un problema importante en el sector. Con la entrada en vigor de las nuevas normativas de sostenibilidad en Europa y en otros lugares, las marcas tendrán que respaldar sus afirmaciones ecológicas o enfrentarse a penalizaciones.

El informe analiza por qué muchas herramientas de trazabilidad no cumplen con las nuevas normas regulatorias, a pesar de la adopción de certificaciones, plataformas de trazabilidad digital y modelos de cadena de custodia. Muestra que la mayoría de los modelos de trazabilidad actuales fracasarán ante las nuevas normativas.

Distingue, por ejemplo, entre la trazabilidad documental y la trazabilidad basada en pruebas, mediante sistemas que generen evidencias independientes y reproducibles. Al mismo tiempo, señala puntos físicos y operativos donde se producen fallos de trazabilidad en las cadenas de suministro, a pesar de las buenas intenciones. El problema radica en que muchas plataformas de certificaciones, cadenas de custodia y auditorías validan los procesos en lugar de los productos.

«La trazabilidad se confunde habitualmente con sistemas que aportan valor, pero que no garantizan la identidad del producto. Comprender la diferencia no es una cuestión técnica, sino un requisito obligado.«

Componentes de la verdadera trazabilidad

El informe menciona sistemas que no proporcionan el nivel de trazabilidad necesario.

Certificaciones como GOTS y OCS (Organic Content Standard), por ejemplo, validan sistemas de gestión, pero no verifican la fibra en el producto terminado. Las evaluaciones del ciclo de vida calculan el impacto ambiental medio, pero no proporcionan evidencia del origen e identidad de un producto. Las pruebas científicas mediante isótopos y marcadores pueden identificar el origen probable de una fibra, pero no proporcionan continuidad a través de sus múltiples procesos.

«Estos sistemas son importantes, aportan contexto y garantía, pero ninguno proporciona auténtica trazabilidad, porque ninguno sigue el material físico a través de su transformación con continuidad probatoria.«

Según la Fundación Transformers, la verdadera trazabilidad debe incluir tres elementos:

  • Identidad persistente, que permanece vinculada a la fibra o al material y que no se puede eliminar, reconstruir ni reasignar.
  • Continuidad de la evidencia por la que cada paso en la cadena de valor debe generar una evidencia verificable e inalterable.
  • Identidad persistente e independiente, que excluye afirmaciones autodeclaradas o recreadas a posteriori.

En otras palabras, la trazabilidad suele fallar porque la estructura física de las cadenas de suministro destruye la identidad del material antes de que los sistemas de trazabilidad comiencen a funcionar.

La Fundación Transformers afirma que las marcas deben cumplir con un conjunto de estándares que se centran en la evidencia en cada punto de la cadena de suministro. Los materiales deben llevar identificadores físicos verificables, inalterables e independientes. Los sistemas de trazabilidad deben reflejar la composición real del producto; no limitarse a registrar la información aportada por los proveedores.

Trazabilidad basada en pruebas físicas, no en documentos

El informe de Transformers también enfatiza que la verificación debe realizarse a través de terceros acreditados e independientes de intereses comerciales. Además, las marcas deben implementar un control centrado en los puntos críticos, donde es más probable que se pierda o manipule la identidad: desmotadoras, lavanderías, curtido en húmedo, subcontratas de teñido y acabado, etc.

La Fundación Transformers afirma que las marcas deben centrarse en una cadena de identidad, en lugar de una cadena de custodia, donde la identidad de la fibra sobreviva a la transformación, los marcadores persistan durante los procesos, la verificación se realice en cada transición y el producto final ostente un historial continuo e ininterrumpido.

Finalmente, la evidencia debe estar vinculada al producto en sí, sin depender de datos representativos, promedios o programas, modelos basados en volumen, gemelos digitales no verificables o documentación desvinculada de la identidad.

«El producto que se vende debe responder a una pregunta fundamental: ‘¿Este producto corresponde con lo que indica la etiqueta y se puede demostrar? Si la respuesta depende de la documentación en lugar de las pruebas, no sirve.«

«La trazabilidad de las fibras ya no es mera especulación. Las regulaciones en vigor y sus mecanismos de aplicación ya se están aplicando. Que la industria se adapte voluntariamente o no es cada vez menos relevante. La próxima década estará marcada por el cumplimiento y sus pruebas.«

Si bien existen sistemas para proporcionar el cumplimiento basado en pruebas, Transformers afirma que el sector textil debe garantizar que sus productos sean verdaderamente sostenibles y verificables. Ignorar este nivel de informes basados en evidencia puede tener un alto coste para las marcas en un futuro cada vez más cercano.

«La industria dedicó dos décadas a construir una trazabilidad documentada. Ahora, los reguladores exigen una trazabilidad evidente. La diferencia entre ambas radica en el riesgo que asume cada marca, proveedor y detallista

Para más información: https://www.transformersfoundation.org/

Pinker Moda