El sector del calzado está pendiente de la negociación de su convenio: FICE pide una negociación «responsable» ante la caída de la actividad en el sector, mientras que los sindicatos quieren blindar el empleo y poder adquisitivo de los trabajadores.

La mesa de negociación del convenio del calzado afronta sus sesiones de abril de 2026 con una atmósfera de cautela. La patronal, representada por la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE), ha reconocido abiertamente la preocupación por el encarecimiento del coste de vida, que afecta a las economías familiares. Sin embargo, advierten que cualquier mejora salarial debe ir de la mano de la realidad de las fábricas, que atraviesan un momento de gran complejidad.

Para FICE, la supervivencia de las empresas es la única garantía de futuro para las comarcas españolas donde el calzado es el motor económico principal.

La industria española del calzado no solo lucha contra la inflación interna; el análisis empresarial subraya la fuerte competencia internacional y la dificultad de trasladar los incrementos de costes al precio final del producto. Según los representantes del sector, la clave de este convenio no reside en lanzar «propuestas llamativas«, sino en construir un marco laboral que sea sostenible a largo plazo y que no se diluya en sobrecostes indirectos que no lleguen directamente al bolsillo del empleado.

Uno de los ejes principales de la propuesta empresarial es la modernización de los aspectos más rígidos del convenio. El objetivo es adaptar las estructuras laborales a las necesidades de producción actuales, permitiendo así que las empresas mantengan su competitividad sin que afecte a la estabilidad de los puestos de trabajo. Para la representación patronal, la supervivencia de las empresas es la única garantía de futuro para las comarcas españolas donde el calzado es el motor económico principal.

FICE reclama una negociación responsable

Desde la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE), se ha hecho un llamamiento a la honestidad en el diálogo social. «Nuestra obligación en esta mesa es buscar acuerdos posibles, equilibrados y útiles. Queremos que cualquier mejora llegue de verdad al bolsillo del trabajador, pero también que el convenio siga siendo asumible para las empresas y compatible con el mantenimiento del empleo y de la actividad industrial en nuestras comarcas productoras”.

La patronal confía en que ambas partes logren acercar posturas en las próximas semanas, priorizando la salud de un ecosistema industrial que necesita estabilidad para navegar en un entorno global cada vez más imprevisible.

Negociación sindical, sin avances

Este enfoque empresarial choca frontalmente con la postura sindical, con UGT y CCOO a la cabeza, que denuncian una falta total de avances y acusan a la patronal de «tácticas dilatoria«. Según la representación de los trabajadores, la parte empresarial está evitando pronunciarse sobre los dos pilares fundamentales de la negociación: el salario y la reducción de jornada. En su lugar, la patronal ha propuesto dividir la negociación en bloques y centrar los esfuerzos iniciales en materias que interesan exclusivamente a las empresas, como la flexibilidad, el contrato fijo discontinuo o el plus de carencia.

La parte social considera que la patronal pretende que los trabajadores cedan en las prioridades empresariales antes de abordar la «columna vertebral» del convenio.

Para más información: https://www.fice.es/

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