FiT adquiere una nave en Sabadell para impulsar su actividad de tratamiento textil
La fundación Formació i Treball promueve su modelo de economía circular con una nueva nave en Sabadell (Barcelona), histórica capital textil catalana. La nave cuenta con más de 30.000 metros cuadrados y permitirá aumentar hasta 20.000 toneladas anuales el volumen de ropa que gestiona la entidad.
Formació i Treball recoge actualmente el 32,5% de todo el residuo textil que se genera en la comunidad autónoma y es la actividad principal de la fundación. Esta nueva planta se convertirá en uno de los principales centros españoles de tratamiento textil. Además, será la más grande en el sur de Europa gestionada por una entidad social.

La inversión en esta nueva nave es un proyecto estratégico para el cambio de modelo en el sector de la moda, así como un ejemplo pionero de innovación desde la economía social. Se crearán 250 puestos de trabajo para personas en itinerarios de inserción laboral hasta verano de 2024. Es entonces cuando está previsto que la nave entre en pleno rendimiento.
Formació i Treball forma parte de las cooperativas que agrupan los operadores del sector de la economía social. A nivel catalán lo hacen a través de la cooperativa Roba Amiga, mientras que a nivel español trabajan mediante Moda Re.
El proceso productivo del tratamiento textil de la fundación consiste en la recogida de ropa, su triaje, la clasificación para el reciclaje o para su reutilización y el prensado o embalaje. Hasta ahora, se llevaba a cabo entre las naves de la entidad en Sant Esteve Sesrovires, Sant Adrià de Besòs, ambas en la provincia de Barcelona, y en Constantí (Tarragona). Así, las nuevas instalaciones unificarán el proceso en una sola planta.
La fundación trabaja con diferentes actores del proceso productivo para dotar de circularidad y valorización económica a la industria textil. Además, participa en más de 30 proyectos con multinacionales, en materia de reciclaje fibra-a-fibra. El objetivo de la organización es la orientación hacia un reciclaje de mayor valor añadido, consiguiendo convertir las fibras del textil post-consumo en nuevas fibras.
Nueva legislación
Es importante mencionar la nueva Directiva Europea de residuos y suelos contaminantes para una economía circular, que establece que los estados deben contar con objetivos específicos de reutilización y de reciclaje. Este hecho implicará un impacto en toda la cadena de valor, que generará una nueva demanda de fibra textil post-consumo para reciclar.
Sin embargo, esto requiere una maquinaria y un proceso diferente del habitual en las plantas de residuo textil. Según datos de la fundación, no hay suficientes plantas de gestión de este residuo en Europa para procesar el volumen que se recogerá ni para dar respuesta a la demanda de ropa para hacer fibra reciclada.
Esa misma directiva obliga a los estados miembros de la Unión Europea a la recogida selectiva de residuos textiles, antes del 1 de enero de 2025. Esto reforzará la tendencia de un incremento sostenido de la recogida, generando más materia prima para gestionar en la nueva planta de Sabadell. No obstante este incremento, la calidad de la ropa ha ido menguando y el margen de beneficio de su gestión es cada vez más reducido.
Así, como resultado de la nueva regulación, se amplía la responsabilidad del productor en el ámbito textil. Por ello, se crearán sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP), para ver compensado este déficit y hacer viable la ampliación de la producción, obteniendo resultados positivos.
Para más información: https://www.formacioitreball.org/
15.12.2023
