Paco Rabanne, Caballero de la Legión de Honor francesa desde 1989, recibió ayer la insigna en un evento al que asistió acompañado de algunos de sus seres queridos y de la familia Puig, propietaria de su marca. En una breve intervención, aseguró sentirse orgulloso y quiso rendir homenaje a su descubridor y colega, el también diseñador Pierre Cardin, para quien trabajó cuando estudiaba Arquitectura.El ministro de cultura francés, Frédéric Mitterrand, le calificó ayer de “genial creador, inventor futurista y audaz demiurgo”. Recordó que a Rabanne le llaman el Julio Verne de la costura y aseguró que es un “visionario de atípica trayectoria” y que ha dejado huella en todos los espíritus, además de haber influido en todas las tendencias y de haber revolucionado la moda de ayer, de hoy y de mañana. “Desde hace 40 años usted osa, intriga y fascina al mundo entero”, añadió el ministro.Mitterrand evocó igualmente la historia más personal de Francisco Rabaneda y Cuervo desde que en 1938, hijo de un padre republicano fusilado por las tropas franquistas, tenía cuatro años cuando su familia llegó a Francia, huyendo del régimen militar. Destacó el brillante inicio de sus estudios de arquitecto en la Escuela Nacional de Bellas Artes de París, su precoz talento, su gusto pronunciado por los volúmenes y la luz, su búsqueda incesante de materiales inéditos (que luego le llevarían a construir sus celebérrimos vestidos de metal), así como su continua sed de conocimientos y su inmensa cultura.Al citar sus primeros trabajos junto a modistos como Courrèges y Christian Dior y sus primeros vestidos de líneas geométricas, creados en 1959 e inspirados en otro gran y célebre modista vasco, Cristobal Balenciaga”.Las insignias de Caballero y Oficial son los dos primeros grados de la Orden, en la que se puede ascender hasta Comandante, Gran Oficial y Gran Cruz.