El cuero es un producto natural conocido y apreciado desde la antigüedad. En comparación con tiempos pasados, este producto tiene que hacer frente ahora a muchas más exigencias, y no solo por lo que se refiere a propiedades y eficiencia en la producción. En la actualidad hay una sensibilización especial en todo lo que atañe a los aspectos de protección laboral, del medioambiente y del consumidor, así como en lo que toca a la sostenibilidad.
 
La sostenibilidad es algo más que una simple tendencia de moda. Se trata de responder a la necesidad real de que en el futuro el cuero siga estando disponible en cantidades suficientes y en la calidad deseada a unos precios admisibles, sin que resulten perjudicados en el proceso los aspectos de protección medioambiental y protección de la salud.

“La sostenibilidad en el ramo del cuero implica mayor eficiencia en la producción, el procesamiento y el reciclado de los productos. Nuestros objetivos incluyen, además, una manipulación aún más responsable de la materia prima y los residuos, así como la reducción de emisiones procedentes de los productos finales, por solo citar algunos aspectos importantes”, ha explicado Dietrich Tegtmeyer, vicepresidente del departamento de Desarrollo de Producto y Aplicaciones de la División Cuero de Lanxess.

En el origen de todas estas consideraciones sobre sostenibilidad está el hecho de que el tiempo que tardan las materias primas renovables en consumirse no debe ser inferior al tiempo que cuesta producirlas. “Actualmente, y según nuestros cálculos, no se podría mantener el ritmo de producción de cuero empleando solamente curtientes vegetales, ni mucho menos. Por ese motivo, para el gran volumen de producción actual se precisan curtientes y recurtientes de base sintética”, explica Tegtmeyer.

Tampoco se deben generar más residuos y emisiones de los que el medioambiente puede metabolizar en el mismo espacio de tiempo. Para alcanzar estos objetivos, Lanxess desarrolla y comercializa una gama de productos de primera categoría y sistemas de soluciones especialmente adaptados a una forma sostenible de producción del cuero.