Schröder –que seguirá vinculado a Dogi como miembro del Consejo de Administración- quiere dedicarse ahora a proyectos de inversión privada y a sus responsabilidades como Consejero de distintas sociedades. Será sustituido por Jordi Torras, miembro del Consejo de Administración de Dogi desde 2004. A estas alturas, resulta imposible dilucidar si Schröder tira la toalla ante las dificultades de la empresa o si, por el contrario, considera que ha tenido éxito en su trabajo y abre paso a una nueva etapa de la empresa.