Con una facturación de más de 5.700 millones de euros y una mejora del 9% en 2025, el grupo Prada cerró un nuevo ejercicio de crecimiento sostenido, impulsado por el auge del 35% de Miu Miu. El ejercicio estuvo marcado por la compra de Versace, liderada a partir de ahora por el conceptualista Pieter Mulier.

El grupo Prada ha publicado sus resultados del ejercicio 2025, que cerró con 5.718 millones de euros de facturación, con un crecimiento del 9% respecto al año anterior.

El balance del grupo distingue sus ingresos totales de su cifra de ventas en retail, que se situó en 5.102 millones de euros y con el mismo porcentaje de crecimiento. Según el comunicado del grupo, la marca Prada -su firma principal- tuvo un rendimiento «sólido y resiliente«, aunque sus ventas descendieron un 1% en el ejercicio; el gran crecimiento lo sigue protagonizando Miu Miu, con un alza del 35% respecto al año anterior. El EBIT del grupo se situó en el 23,2%, con 1.324 millones de euros. Todas estas cifras incluyen el rendimiento de Versace a partir del 2 de diciembre de 2025 -fecha en que se oficializó la compra por parte de Prada Group. Esta contribución se estima en 65 millones de euros en ingresos netos.

Con todo, el resultado neto del grupo Prada también aumentó en 2025, en concreto un 2%, y anotó un beneficio de 852 millones de euros.

Patrizio Bertelli, presidente y director ejecutivo del grupo Prada, comentó estas cifras en su presentación. «Nos complace anunciar unos resultados sólidos en 2025, con un crecimiento saludable y una rentabilidad sólida, logrados en un contexto macroeconómico y sectorial difícil. El atractivo de nuestras marcas sigue basándose en la creatividad, la coherencia y la autenticidad. Nuestra plataforma de fabricación es una fortaleza clave, que respalda la calidad, la artesanía y la agilidad operativa que exige el mercado. La adquisición de Versace supone un paso significativo en la evolución estratégica del grupo, ya que añade una marca muy distintiva y complementaria a nuestra cartera«.

Efectos de la compra de Versace

También Andrea Guerra, CEO del grupo Prada, ha matizado el rendimiento de la compañía en este ejercicio. «Los resultados de 2025 marcan cinco años de crecimiento consecutivo para el grupo. Prada demostró una buena capacidad de recuperación, mientras que Miu Miu volvió a registrar otro año de notable crecimiento. Con la adquisición de Versace, dimos la bienvenida a una marca con un increíble legado y reconocimiento. Este nuevo viaje exigirá respeto, cuidado y paciencia«.

«De cara al futuro, seguimos comprometidos con la ambición de lograr un crecimiento superior al del mercado», añadió Guerra. «En cuanto a la rentabilidad, sin contar Versace, seguimos aspirando a una progresión orgánica de los márgenes; la consolidación de Versace tendrá un efecto dilutivo en el margen EBIT del grupo en el ejercicio fiscal 2026, con el objetivo de reanudar la mejora progresiva a partir del ejercicio fiscal 2027″.

Primer y último desfile de Dario Vitale para Versace.

Perspectivas para la marca

Desde la formalización de la compra, la administración de la marca se ha reforzado tanto a nivel estratégico como creativo. Pronto se confirmó a Emmanuel Gintzburger como director general de la marca; a Lorenzo Bertelli como presidente ejecutivo, y a Pieter Mulier como director creativo. La prioridad ahora pasa por el reposicionamiento gradual en todos los canales, con un enfoque específico en el apoyo a las ventas. El proceso de integración está muy avanzado y se espera que la separación total de Capri Holdings se complete en el segundo semestre de 2026.

En 2025, Versace registró unos ingresos de 684 millones de euros. Se espera que la transición del liderazgo creativo y las medidas iniciales de resposicionamiento puedan suponer una contracción de la facturación de la marca en 2026.

Para más información: https://www.pradagroup.com/en

Pinker Moda