Según explica la empresa en una nota de prensa, la tecnología utilizada permite bajar de manera sensible los costes de los procesos donde sea necesaria la clasificación, el inventariado y el seguimiento de las prendas o materiales textiles.Las nuevas etiquetas permiten también la lectura simultánea de lotes de prendas, lo que facilita un rápido seguimiento del material en el que se fija, así como una rápida y eficiente clasificación del inventario. Además, estas etiquetas pueden leerse desde 1,3 metros de distancia.Para su fijación, además se coserse, la etiqueta puede fijarse utilizando una sujeción por calor, reduciéndose así los costes de implantación hasta un 40%. Son además flexibles y compactas, con lo que pueden aplicarse a la prenda sin que resulte molesto al usuario e incluso puede adaptarse a artículos textiles como corbatas o cinturones.Por otro lado, son etiquetas resistentes al agua, al calor, al lavado a presión y a los agentes químicos, están preparadas para soportar el proceso de lavado, secado y planchado más de 200 veces.