El Clúster Catalán de la Moda – Modacc ofreció una ponencia sobre la nueva normativa europea de residuos para el sector textil en el III Congreso Catalunya Circular, con una hoja de ruta basada en la colaboración y la experiencia francesa.

Los principales actores de la cadena de valor textil se dieron cita durante el III Congreso Catalunya Circular, celebrado el 28 y 29 de octubre en el Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB), liderados por Modacc, el Clúster Catalán de la Moda. Voces expertas analizaron cómo afrontar la entrada en vigor del nuevo marco de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) en la Unión Europea.

«No hay mejor residuo que el que no se genera«, señaló Nathan Dufour, del gabinete de dirección de la entidad francesa Refashion.

El debate se centró en la experiencia industrial y las alianzas necesarias para abordar esta transformación. El sector textil nacional cuenta con ello, aunque el éxito dependerá de la coordinación entre marcas, gestores de residuos y recicladores.

La sesión, titulada “Los productores en el centro de la circularidad en el sector textil”, presentó los avances hacia modelos de producción más sostenibles del tejido empresarial catalán. Iniciativas como el Pacto por la Moda Circular o proyectos de innovación industrial como Retexcat han sentado las bases para cumplir con las nuevas exigencias normativas, que implicarán cambios profundos en el diseño, la recogida y el tratamiento de los residuos textiles.

La mesa redonda, moderada por Clara Mallart, doctora en Filosofía del Diseño de Moda y Sostenibilidad, reunió a Silvia Ruiz, responsable de circularidad en Mango; Marc Puyuelo, director de estrategia y desarrollo corporativo en Coleo; Nati Yesares, responsable de medio ambiente y proyectos de innovación en Solidança; Nathan Dufour, de la entidad francesa de gestión Refashion, y Sonia García-Heras, directora de empresas adheridas de Re-Viste.

Lecciones de Francia: coordinación y prevención

Un pilar fundamental del debate fue la experiencia de Francia, uno de los países pioneros en la implantación del sistema RAP para el textil y el calzado. Nathan Dufour, del gabinete directivo de Refashion —la organización francesa responsable de este sistema— compartió los aprendizajes obtenidos durante su despliegue. “No hay mejor residuo que el que no se genera”, afirmó Dufour, subrayando que el objetivo no es solo gestionar mejor los desechos, sino mejorar los procesos de producción y fomentar nuevos hábitos de consumo.

El experto destacó la necesidad de crear una visión compartida a escala europea, donde cada agente conozca su papel y todas las empresas tengan cabida en la red. Entre los retos identificados, destacó la coordinación entre productores y gestores, la creación de una red eficaz de recogida y tratamiento, y la implementación de mecanismos que incentiven realmente la sostenibilidad en el diseño de los productos.

España no parte de cero

En el contexto español, Sonia García-Heras, directiva de Re-Viste, el sistema colectivo de responsabilidad ampliada del sector textil y del calzado en España, señaló que el país ya cuenta con operadores con amplia experiencia en la clasificación de ropa. “No basta con recoger más residuos; hay que garantizar que todo lo que recogemos tenga una salida real, ya sea mediante la reutilización u otras vías de valorización”, explicó.

Los participantes en la mesa redonda también abordaron la necesidad de reforzar las infraestructuras de recogida, clasificación y reciclaje, así como la importancia de desarrollar un mercado capaz de absorber las fibras recicladas producidas localmente. Desde Mango (Silvia Ruiz), Coleo (Marc Puyuelo) y Solidança (Nati Yesares), se subrayó la urgencia de incorporar criterios de ecodiseño y replantear los modelos de negocio para dejar atrás la economía lineal.

El papel de Modacc en innovación

Para cerrar la jornada, Clara Núria Solé, responsable de comunicación de Modacc, presentó los proyectos de circularidad impulsados por el clúster. Destacó iniciativas como Resistex, que trabaja para alargar la vida útil de las prendas de las marcas socias. Este tipo de proyectos demuestra que la circularidad es más que una respuesta normativa y supone una oportunidad de innovación y creación de valor.

Finalmente, Pablo Montanaro, presidente de Modacc, concluyó la intervención. “Es momento de aprovechar esta oportunidad para convertir el textil en un sector verdaderamente circular y afrontar con garantías el presente y el futuro”. Con la colaboración como eje central, el sector textil catalán afronta los cambios de normativa, basados en la sostenibilidad y la competitividad.

Para más información: https://modacc.cat/

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