El nuevo plan de Textile Exchange para 2030 se centra en los objetivos climáticos y en la protección del medio ambiente.

Textile Exchange ha presentado un plan a cinco años para cumplir con los objetivos climáticos y de protección del medio ambiente establecidos para el sector textil y de la moda antes de 2030. Para ello, ha realizado una revisión de su actividad desde 2023, coincidiendo con la llegada de Claire Bergkamp como directora ejecutiva. «Ahora es el momento de claridad y enfoque«, ha asegurado Bergkamp. «Tenemos lo necesario para redoblar esfuerzos, alinearlos y cumplir».

Textile Exchange, compromisos para 2030
Textile Exchange persigue un cambio integral del sector textil-moda global, especialmente a nivel de impacto medioambiental y derechos laborales.

La nueva fase de su estrategia está diseñada para optimizar las operaciones y centrarse en las materias primas prioritarias para mejorar los sistemas de producción.

El anuncio del plan se produce tras el último ‘Informe del Mercado de Materiales‘ de Textile Exchange. Este informe destaca que la producción mundial de fibra alcanzó un récord de 124 millones de toneladas en 2023 y proyecta su aumento a 160 millones de toneladas para 2030. El sector textil aún está lejos de lograr la reducción necesaria del 45% en las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la producción de fibras y otras materias primas.

Tres pilares fundamentales de Textile Exchange en 2030

Para conseguir estos objetivos establecidos mundialmente para 2030, la organización establece tres aspectos básicos:

  • Compromiso y colaboración. La organización pretende aprovechar la fortaleza y la diversidad del sector para profundizar la participación de las empresas. Desea fomentar el compromiso, la alineación, la inversión y las acciones colectivas.
  • Impacto climático y natural. Mediante la mejora de sus herramientas, datos de impacto, medición, informes, objetivos, etc. Textile Exchange quiere acelerar el impacto positivo en el clima y en la naturaleza.
  • Sistema de estándares. El cambio se dirige a un sistema de certificación y aseguramiento basado en años de desarrollo de estándares. Su objetivo es conectar a marcas, fabricantes y detallistas mediante las mejores prácticas verificadas a nivel de materia prima.

La directora ejecutiva de la organización ha enfatizado este compromiso. «Los próximos cinco años deben ser un período de esfuerzo colectivo acelerado, basado en la colaboración, la responsabilidad compartida y el compromiso con la transformación a gran escala. Sabemos que este trabajo es complejo y que requerirá trabajar con claridad y propósito».

Textile Exchange también ha actualizado su misión para transformar la producción, selección y reutilización de materiales en beneficio de sus comunidades de origen y sus paisajes. Durante los próximos cinco años, reforzará su compromiso con estos objetivos mediante la introducción de un nuevo modelo de participación que refleje sus prioridades. Este modelo busca fomentar una mayor participación, una mayor alineación y colaboración.

Ashley Gill, directora de estrategia de Textile Exchange, ha subrayado los objetivos tras esta transformación. «Nos centramos en maximizar nuestro impacto en el impulso de un cambio sistémico. La transformación que queremos ver depende de reconocer la profunda interconexión de estos problemas. Ninguno puede abordarse de forma aislada».

Para más información: https://textileexchange.org/

Pinker Moda