En contra de la opinión del resto del mundo y empresas, el presidente Donald Trump quiere suavizar las actuales prohibiciones al uso de sustancias perfluoradas (PFAS), potencialmente peligrosas para la salud y el medio ambiente.

Bajo la dirección de la administración Trump, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) estadounidense estaría trabajando ya para desmantelar la legislación de la era Biden que limita el uso de los PFAS, y fomentar de nuevo su uso en la industria.

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Los PFAS se utilizan en tejidos para exteriores y con resistencia al agua, la grasa y otros.

La acción, que forma parte del proyecto Make American Healthy Again, podría flexibilizar las restricciones a las empresas, que utilizan estas substancias para dotar a sus productos de resistencia al agua, a la grasa, a la suciedad y a las manchas.

El cambio radical de postura de la EPA podría revertir las medidas federales contra los PFAS, así como aquellas adoptadas por los diferentes estados. Por ejemplo, California, Maine, Massachusetts y Minnesota han prohibido la distribución de alfombras, tratamientos textiles, tapicerías y más que los contengan.

Demandas contra Gore-Tex por el uso de PFAS

Por otro lado, la opinión pública sigue posicionada contra el uso de este tipo de sustancias. Por este mismo motivo, Gore-Tex enfrenta demandas judiciales por el uso de algunos PFAS, que podrían haber causado daños en la población.

Las demandas sugieren que algunos de los componentes usados por el grupo para impermeabilizar sus prendas exteriores provocaron problemas médicos en la población cercana a sus instalaciones en Maryland (Estados Unidos). Al parecer, sus instalaciones contaminaron el agua potable con niveles hasta 700 veces superiores a los límites federales con algunos tipos de PFAS.

Asimismo, el estado Maryland también está demandando a WL Gore & Associates, la empresa matriz de Gore-Tex, por presuntas violaciones ambientales. Afirma que la compañía conocía los peligros de sus productos desde la década de 1980, pero que continuó vertiéndolos en las aguas locales y en el aire.

La empresa ha declarado que solo conoció la presencia de PFOA, un tipo común de PFA, en aguas subterráneas hace dos años. En 2023, la EPA determinó que prácticamente ningún nivel de exposición al PFOA en el agua potable es seguro.

Gore-Tex utilizó PFOA para producir PTFE, que se aplica a prendas, alfombras, muebles, envases de alimentos y otros productos. Sin embargo, el grupo ha declarado no utilizar estas sustancias desde hace tiempo. «Gracias a la colaboración con nuestros proveedores, eliminamos el PFOA hace ya muchos años«.

La demanda alega que la empresa mintió a los reguladores sobre la contaminación atmosférica causada por PFOA desde 1995 y que la empresa también destruyó posteriormente documentos que detallaban su contaminación. Según las demandas, Gore-Tex comprendía la toxicidad y el peligro para la salud humana causados por algunos PFAS.

Para más información: https://www.gore-tex.com/es

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