La URV evalúa los riesgos para la salud de ciertas prendas de poliéster
Un grupo de científicos de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona han descubierto que el uso continuado de ciertas prendas de poliéster que contienen restos de antimonio por encima de los índices permitidos, puede ser perjudicial para la salud.
08.01.2018. Los investigadores han determinado que algunas prendas de ropa hechas de poliéster contienen un nivel de restos de antimonio más elevados de lo que está permitido. Como consecuencia, si las prendas se usan de forma continuada pueden llegar a comportar riesgos para la salud por su contacto directo con la piel.

Metodología y desarrollo
Para realizar el estudio se utilizaron varias técnicas científicas. La primera de ellas fue la espectometría de masas de acoplamiento inductivo, que les permitió aislar los componentes de la ropa e identificar qué metales contiene. Seguidamente generaron sudor artificial para poder comprobar si los metales que hay en los tejidos se desprenden de la ropa en contacto con el sudor y si se impregnan en la piel del individuo en un proceso de migración. Asimismo, los científicos realizaron procedimientos que les permitieron detectar nanopartículas de plata y titanio (entre otros 30 metales más) en los tejidos a través del microscopio electrónico.
Para llegar a una conclusión se analizó la composición de casi 150 prendas adquiridas en diferentes tiendas de Tarragona y Reus (desde supermercados hasta establecimientos de ropa de marcas reconocidas). En su investigación han identificado algunas piezas que, a través de su contacto directo con la piel, podrían ser potencialmente peligrosas si la persona las llevase de forma continuada. Es el caso de la ropa de poliéster, el tejido que se utiliza, por ejemplo, en las camisetas deportivas.
Resultados y conclusiones
Gracias a los procedimientos mencionados previamente se pudo demostrar que existen niveles elevados de cromo en prendas de poliamida negra; detectar la presencia de altos niveles de cobre en algunas prendas de color verde, azul o marrón; y encontrar nanopartículas de plata y de titanio en otras prendas.
De todos estos resultados, el que ha puesto en alerta a los investigadores ha sido la presencia de antimonio en algunas prendas de poliéster. Este metal se utiliza como catalizador para fabricar fibras de poliéster, y es habitual que deje residuos en el proceso de fabricación de la ropa. Los efectos que produce el antimonio cuando entra en contacto con la piel son afectaciones dérmicas, problemas en el tracto gastrointestinal y otros que afectan al aparato reproductor. De hecho, la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer, ha clasificado el trióxido de antimonio como un metal potencialmente cancerígeno.
Trióxido de antimonio
La European Chemicals Agency (ECHA) asegura que «el REACH -sistema europeo de control sustancias peligrosas- identifica que el trióxido de antimonio podría dañar la fertilidad o el feto, causar daño a los órganos a través de la exposición prolongada o repetida y,a largo plazo, puodría ser dañino para la vida acuática». A pesar de todo, aunque esta sustancia figura de la lista CoRAP (Community Rolling Action Plan), todavía está pendiente de evaluación. Según lo previsto, se estudiará el próximo 2018 en Dortmund, Alemania.

Según Greenpeace «se pueden utilizar varios metales como catalizadores en la policondensación del proceso de fabricación del poliéster. Sin embargo, desde los años 70 se usan casi exclusivamente compuestos de antimonio». La misma ONG afirma que «la carcinogenicidad del trióxido de antimonio sitúa a este compuesto en la lista de la Unión Europea de CMRs. Por tanto, será catalogado en REACH como sustancia extremadamente preocupante, el listado de sustancias más peligrosas».
Como alternativa, Greenpeace propone «el uso de compuestos de titanio«. Además, aunque reconoce que que, «inicialmente se descartó como una alternativa adecuada debido a que en ocasiones amarilleaba el tejido«, asegura que «la nueva generación de catalizadores a base de titanio ha reducido de forma drástica este problema». En cuanto al panorama empresarial, la misma fuente informa de que «muchas empresas dedicadas a la producción de poliéster están innovando en este sentido, ya que la sustitución no requiere un incremento de las inversiones y, además, los nuevos catalizadores de titanio pueden aumentar en un 15% la capacidad de la planta de polimerización de poliéster debido a su mayor eficiencia. Otra ventaja es que el poliéster polimerizado con catalizador de titanio puede teñirse con menor cantidad de colorante, a temperaturas más bajas y con tiempos menores de tintado«.
Futuros estudios derivados
A partir de los resultados de este estudio, las próximas líneas de investigación se centrarán en investigar otras sustancias presentes en la ropa que está en contacto con la piel, como los retardantes de llama y los compuestos perfluorados. Asimismo, los investigadores quieren estudiar también qué efectos tienen estas sustancias en la microflora de la piel, ya que su empobrecimiento puede provocar alergias e infecciones.
Investigadores
Han participado en este estudio Joaquim Rovira, Martí Nadal, Josep Lluís Domingo y Marta Schuhmacher, del grupo de investigación TecnATox (Centro de Tecnología Ambiental Alimentaria y Toxicológica).
+ Info: www.urv.cat y www.diaridigital.urv.cat
