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¿Cuál es la estrategia óptima para mejorar la circularidad de las prendas?


Un estudio finlandés analiza los pros y contras de cada opción. Lamenta el greenwashing y concluye que la respuesta fundamental es comprar menos prendas.

28.07.2021.- Un estudio finlandés analiza los distintos enfoques para dar sostenibilidad a las prendas. La mejor opción parece ser una de las más recomendadas: comprar menos prendas y usarlas todo el tiempo que sea posible antes de desecharlas. El alquiler y la reventa tienen limitaciones importantes. El reciclaje es la opción última pero parece la más sensata, siempre después de agotar la vida útil de una prenda.

Elizabeth Segran, de la consultora Fast Company, ha publicado un artículo que nos ha parecido muy interesante. Propone la idea de que el alquiler y el reciclaje de prendas ya usadas es peor para el planeta que su desecho.

Muchas marcas -comienza señalando Elizabeth Segran- intentan convencernos de que sus nuevos modelos de negocio -alquiler o reventa- son más sostenibles que las alternativas tradicionales. Hasta ahora, sin embargo, esta postura no se ha apoyado en estadísticas fiables.

prendas, reciclaje
El itinerario al final de la vida de la prenda tiene varios escenarios posible

Resultados preocupantes del estudio finlandés

Un equipo finlandés de investigadores ha intentado documentarlo. En un estudio publicado hace poco en Environmental Research Letters, ha calculado las emisiones de gases con efecto invernadero de varias alternativas como la reventa, el reciclaje y el alquiler. Sus resultados son preocupantes.

El alquiler de prendas tiene el grado más elevado de impacto climático, incluso por encima del envío de esas prendas a los vertederos. El reciclaje también tiene un impacto importante porque el reciclaje industrial genera muchas emisiones.

Al final, el equipo llega a la conclusión de que lo más sostenible -como han afirmado desde hace tiempo muchas fuentes- es comprar menos prendas y darles una vida lo más larga posible. En todo caso, si su propietario ya no se siente a gusto con ellas, pero todavía son utilizables la alternativa menos mala es la reventa. El reciclaje y el alquiler -muy pregonados últimamente- son mucho menos sostenibles de lo que parece a primera vista.

Hace poco tiempo, por ejemplo, Selfridges -igual que muchas otras marcas y empresas- ha creado un programa para la reventa de sus artículos. ¿Qué opinión tendría este equipo finlandés?

No queremos desanimar a las marcas que utilizan programas de reciclaje, asegura Anna Härri, coautora del estudio que comentamos y graduada en sostenibilidad por la Universidad LUT. Pero es importante tener en cuenta que el reciclaje y el alquiler de prendas genera bastantes más emisiones que la reventa. Lo mejor es, en todo caso, usar las prendas el máximo tiempo posible. Todo el mundo debería tenerlo en cuenta para decidir sus estrategias futuras.

prendas, reciclaje
Una planta de reciclaje enzimático textil

La imagen de la economía circular: greenwashing

El estudio subraya que la circularidad es actualmente un concepto milagroso, sobre todo gracias a organizaciones como la Fundación Ellen MacArthur. Muchas marcas, sin embargo, la utilizan mal sin abrazarla de verdad. Solo hacen greenwashing.

Muchos activistas consideran que la circularidad daría mayor sostenibilidad al sector de la moda. Lo malo es que bastantes empresas y marcas tienen en cuenta solo un aspecto de la circularidad: uso de algunos materiales reciclados o el alquiler o reventa de las prendas. Y se publicitan a sí mismas como si fueran totalmente sostenibles.

El objetivo fundamental del estudio era cuantificar esas afirmaciones. Sus expertos compararon cinco maneras de usar y desechar un par de tejanos:

  • – Usarlos y después desecharlos.
  • – Usarlos más tiempo del habitual y luego desecharlos.
  • – Revenderlos.
  • – Reciclarlos.
  • – Alquilarlos.

Calcularon el impacto climático en cada una de esas alternativas, tomando en cuenta todo su ciclo de vida.

A su entender, los datos obtenidos son claros. El alquier de prendas usadas es la que produce más gases efecto invernadero, sobre todo por el transporte. Desde una perspectiva climática, la mejor alternativa es comprarlos, usarlos el mayor tiempo posible y, al final, desecharlos.

El estudio no calcula el mismo resultado para las prendas donadas, pero un libro reciente de Maxine Bédat informa que la mayoría de prendas donadas por consumidores estadounidenses acaba en vertederos africanos.

prendas, reciclaje
El estudio finlandés se basa en el estudio del sector del denim

Dos conclusiones importantes

Una de las principales conclusiones del estudio es que el reciclaje debería considerarse solo como último recurso después de usar una prenda tanto tiempo como sea posible, hasta que ya no resulte utilizable. No debería usarse como una excusa para acortar su vida útil. El reciclaje es una parte importante de nuestro futuro sostenible, asegura Härri. Animamos a las empresas a invertir en él, pero siempre debe ser un complemento a un consumo cada vez más reducido.

Härri aclara que los beneficios del reciclaje dependen sobre todo del tipo de materiales que reciclemos. Los cálculos en este estudio están basados en tejanos fabricados con algodón. Como la producción de esta materia no produce demasiadas emisiones, su reciclaje tiene siempre mayor impacto que su producción. La producción de fibras sintéticas, en cambio, genera muchas emisiones. En este caso, sí que tiene sentido reciclar esos tejidos en lugar de producir nuevos.

La segunda conclusión importante es que el alquiler de prendas, tal como se hace hoy en día, genera muchas emisiones, sobre todo por el transporte entre los almacenes y los clientes. El alquiler sería más sostenible -al mismo nivel qaue la reventa- si las empresas utilizasen solo sistemas de transporte con cero emisiones. Pero la situación en muchos mercados -especialmente en Estados Unidos- no es esta.

El mayor problema, asegura Hürri, es que la viabilidad del alquiler tiene mucha relación con la rotación de tendencias. Se haga como se haga, el resultado no puede ser nunca sostenible. Comprar menos prendas y usarlas el mayor tiempo posible es lo contrario de la fast fashion. Para que el sector de la moda sea más sostenible, tanto los consumidores como las marcas necesitan alejarse del concepto de la fast fashion.

+ Info: https://www.fastcompany.com/90651753/renting-clothing-is-worse-for-the-planet-than-just-throwing-it-away-study-shows

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