Acaba el apoyo económico a la industria en África: ¿qué le espera a Kenia?
El Acta de Oportunidad de Crecimiento para África, conocida como AGOA, caduca pronto, cesando las ayudas económicas a la industria del continente. Su fin puede afectar a muchos países africanos, pero especialmente a Kenia, cuyo sector textil y de confección lo ha aprovechado más.
Gracias al AGOA (Africa Growth Opportunity Act), Kenia ha transformado su tradición textil para convertirse en centro de fabricación moderno de prendas de vestir. De hecho, el programa AGOA ha sido clave para que Kenia se convierta en uno de los mayores exportadores textiles a Estados Unidos.

Sin embargo, a partir de ahora, el país sufrirá un arancel estadounidense del 10%, que supondrá un importante revés para sus exportaciones a Estados Unidos. El AGOA también ha ayudado a otros países africanos como Lesoto y Etiopía, muy dependientes del sector textil-confección, pero Kenia es el país que más ha crecido tras su aprobación.
Durante siglos, las comunidades kenianas se dedicaron a la artesanía textil, utilizando algodón y lana de origen local para crear prendas que reflejaban sus diversas identidades culturales. Cada grupo étnico aportó estilos y patrones distintivos, dando lugar a un rico patrimonio textil. Sin embargo, en las últimas décadas, Kenia se ha convertido en una potencia confeccionista competitiva a nivel mundial.
Hoy en día, el ecosistema textil de Kenia goza de reconocimiento mundial. En el centro de este ecosistema se encuentra la Autoridad de Zonas Francas de Exportación (EPZA), que cataliza el crecimiento del sector. Al ofrecer exenciones fiscales, una infraestructura sólida y políticas favorables a la inversión, la EPZA ha logrado atraer a una amplia gama de fabricantes.
El resultado ha sido un marcado aumento de la inversión extranjera directa, un incremento de la exportación y el posicionamiento de Kenia, al menos como potencia en la producción textil y de prendas de vestir.

Situación de la industria en África
El Acta de Oportunidades de Crecimiento para África (AGOA) fue una iniciativa legislativa aprobada por el Congreso de los Estados Unidos en mayo de 2000. Se creó para impulsar las economías de las naciones del África subsahariana y, al mismo tiempo, fortalecer sus relaciones comerciales con Estados Unidos. AGOA otorgó acceso libre de aranceles y cuotas al mercado estadounidense a los países elegibles, entre los que ha estado siempre Kenia.

Este acceso preferencial impulsó un crecimiento exponencial de las exportaciones, atrajo entradas de capital y generó un importante empleo, especialmente para mujeres y jóvenes.
Según la Encuesta Económica 2025 de la Oficina Nacional de Estadística de Kenia, el empleo en empresas acreditadas por la AGOA aumentó un 15,18% en 2024, alcanzando los 66.804 trabajadores, frente a los 58.002 del año anterior. Este crecimiento se debió en gran medida al aumento de pedidos procedentes de Estados Unidos. El Banco Mundial destaca que más del 70% de las exportaciones textiles y de confección de Kenia se destinan al mercado estadounidense.
Giro de los acontecimientos, con Trump
El fuerte repunte de los pedidos estadounidenses en los últimos meses parece ser una medida preventiva de los compradores que buscan aprovechar el acceso libre de impuestos antes de que desaparezca el AGOA.
Para Kenia, la inminente expiración plantea el peligro de interrupciones comerciales, pérdida de empleos y una erosión de la confianza de los inversores. Con más de 66.000 empleos directamente vinculados a esta industria, hay mucho en juego.

El arancel recíproco fijo del 10% impuesto por Estados Unidos a todas las importaciones procedentes de Kenia agrava los problemas. Si bien Kenia se enfrenta a la banda arancelaria más baja, esto añade nuevos costes y amenaza con reducir su competitividad. Se trata de una consecuencia del enfoque del presidente Trump, que busca otorgar más valor a la industria estadounidense.
Para un sector tan dependiente, las implicaciones son devastadoras. En respuesta a este desafío, Kenia ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos. El gobierno keniano ha contratado a un exfuncionario de la administración Trump para defender sus intereses. Espera asegurar acuerdos comerciales bilaterales que puedan sustituir al AGOA.
Haití, también a punto de perder sus ventajas
Una situación similar a la de Kenia es la de Haití, país caribeño que está entre los más pobres del mundo. Como consecuencia de la estrategia comercial del presidente Trump, también pueden desaparecer a corto plazo el Haitian Hemispheric Opportunity through Partnership Encouragement (HOPE) Act y el Haiti Economic Lift Program (HELP) Act. El país podría perder buena parte de su sector confeccionista, que genera el 90% de sus exportaciones. El 80% de ellas está dirigida a Estados Unidos.
Muchas marcas estadounidenses, como Gap, Hanes o PVH Corporation, entre muchas otras, producen allí por sus bajos costes. Sin embargo, esta pérdida de las ventajas comerciales con Estados Unidos podría modificar sus cadenas de suministro.
A diferencia de otros países castigados con nuevos aranceles para reducir su superávit comercial con Estados Unidos, el comercio de este país con Haití tiene un fuerte superávit, valorado en 600 millones de dólares en 2024.
Para más información: https://ustr.gov/african-growth-and-opportunity-act-agoa
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