La Comisión Europea ha impuesto multas de más de 157 millones de euros a las marcas de lujo Gucci, Chloé y Loewe por fijar precios de venta a minoristas y terceros, en contra de las leyes de competencia.

La investigación de la Comisión Europea reflejó que tres marcas de moda del sector del lujo –Gucci, Chloé y Loewe– infringían normas de la UE en materia de competencia, al restringir la capacidad de terceros minoristas independientes de fijar sus propios precios de venta para los productos de las marcas mencionadas.

Las tres empresas de moda -Gucci, Chloé y Loewe- vigilaron los precios de los minoristas que vendían sus productos, interviniendo ante aquellos que se apartaran de sus instrucciones.

Según explican en el informe de la CE, este tipo de comportamiento anticompetitivo hace subir los precios y reduce las posibilidades de elección de los consumidores. Así, las tres firmas de lujo imponían sus precios, también en tiendas ajenas a ellos, donde no deben tener esa potestad. El total de las multas impuestas asciende a más de 157 millones de euros, incluyendo una rebaja en los tres casos, debido a la cooperación de las empresas con la Comisión.

Las infracciones se cometieron entre 2015 y 2023, siendo Gucci la marca con mayor influjo. Las tres marcas restringieron a minoristas independientes, tanto en línea como en tiendas físicas, sus precios de venta, descuentos aplicados y periodos de rebajas, para que se alinearan a los canales de venta directa de cada marca.

Mecanismos de control

Las multa impuestas ascendieron a 119,67 millones de euros para la italiana Gucci; 19,69 millones de euros para la francesa Chloé, y 18 millones de euros para la española Loewe, con una rebaja en la pena del 50% en el caso de Gucci y Loewe y del 15% en el caso de Chloé. Las actividades anticompetencia empezaron en Gucci en abril de 2015, y pronto se sumó Loewe, en diciembre de ese año. Más tarde, en diciembre de 2019 empezó a aplicarlas Chloé. En todos los casos cesaron en abril de 2023, cuando la Comisión empezó sus investigaciones, sin previo aviso.

El comunicado de la Comisión destaca que cada una de estas tres empresas actuó de manera independiente, sin tratarse de una acción coordinada, aunque coinciden algunos de los minoristas y vendedores afectados.

Tal y como señala la investigación, las tres empresas de moda vigilaron los precios de los minoristas que vendían sus productos, interviniendo ante aquellos que se apartaran de sus instrucciones. Estas venían citadas en tres ámbitos: mantener los precios al por menor recomendados, los tipos máximos de descuento y los períodos específicos de rebajas. En general, los minoristas se adhirieron a las políticas de precios de las empresas. Sin embargo, estas prácticas les privaron de su independencia en materia de precios y redujeron la competencia entre ellos.

Teresa Ribera, vicepresidenta comunitaria y responsable de Competencia, ha comentado la sentencia a su publicación. «En Europa, todos los consumidores, independientemente de lo que compren y donde lo compren, merecen disfrutar de las ventajas de una verdadera competencia de precios. Esta decisión envía una señal clara al sector de la moda de que no toleraremos este tipo de prácticas. La competencia leal y la protección de los consumidores valen para todos«.

Para más información: https://spain.representation.ec.europa.eu

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