Fin a la ensoñación de Altri en Galicia
La Xunta de Galicia ha rechazado el proyecto de Altri para instalar una fábrica de fibras textiles en la provincia de Lugo, a través de su filial Greenfiber. Según el ejecutivo gallego, la decisión se debe a la falta de conexión de planta con la red eléctrica. La nueva planta requería una subestación, que no se prevé desarrollar hasta 2030.
Tras cinco años desde su presentación, Altri ve fracasar su proyecto en Galicia. La empresa, de origen luso, desveló su intención de levantar una fábrica de fibras textiles a partir de celulosa en la localidad de Palas de Rei (Lugo) en 2021, con la colaboración de la Xunta de Galicia, presidida en aquel momento por Alberto Núñez Feijóo. Desde un principio, la iniciativa contó con una fuerte oposición popular, por la contaminación que supondría en el entorno de la ría de Ulloa y por la falta de transparencia en el desarrollo del proyecto. Ahora, la Xunta ha renunciado definitivamente a la instalación, tal y como ha anunciado María Jesús Lorenzana, conselleira de Economía e Industria, y según lo ha avanzado el periódico La Voz de Galicia.

Lorenzana, del Partido Popular, ha excusado al Gobierno gallego y ha señalado como responsable al ejecutivo socialista de Pedro Sánchez. «La caducidad del expediente se debe a que la empresa no puede justificar la fórmula técnica en el proyecto para su conexión [eléctrica]. El enchufe de la compañía estaba en manos del Ministerio, pero si no existe la conexión con la subestación, el proyecto queda archivado«. Con este cierre, la conselleira ha denunciado que «Lugo queda absolutamente sin conexiones para un proyecto industrial estratégico«.
La instalación, enmarcada en el proyecto Gama impulsado a través de Greenfiber -filial de Altri-, necesitaba una subestación eléctrica para conectarse a la red. Sin embargo, el Gobierno central no contempla dicha inversión en su planificación hasta 2030. Es por ello que la Xunta ha dado carpetazo oficial al asunto.
Por su parte, Alfonso Rueda, presidente de la Xunta, también se refirió a las múltiples voces en contra del proyecto, asegurando que se trata de un caso de «demagogia clarísima«.
¿Qué opina Altri?
La empresa celulósica también ha culpado al Gobierno español, a quien acusa de excluirle de la red eléctrica de forma arbitraria. «Greenfiber está convencida de que la decisión de la Administración Central de excluir el proyecto Gama de la planificación eléctrica tiene un carácter político y no técnico«. Según Altri, la planificación estaba suficientemente avanzada y «no se ha aportado ninguna explicación técnica que justifique esa exclusión«.
Tras la negativa de la Xunta, el grupo portugués tiene tres meses para presentar alegaciones. Además, deberá justificar que cuenta con conexión eléctrica para tirar adelante la planta productiva. Greenfiber ha avanzado que está estudiando «diferentes opciones técnicas» al respecto, «independientemente de la planificación futura de la Red Eléctrica Española«. Asimismo, prevé presentar recurso ante la Administración.
Desde el Ministerio de Transición Ecológica, encargados de denegar el permiso eléctrico a la compañía, reiteran que la decisión se tomó «con criterios técnicos«. «Para atender una demanda del calibre de Altri habría que construir una infraestructura específica. Si el proyecto, que tenía mucha incertidumbre, no se materializaba finalmente, se hubiera construido una red innecesaria, un activo varado pagado por los consumidores«.
Por otro lado, preocupa la capacidad de reacción de Altri entre los grupos en oposición al proyecto, como la Plataforma Ulloa Viva. El hecho de que el Gobierno gallego declare la caducidad del proyecto y no su denegación permite que el procedimiento pueda resurgir en otro momento. Un posible cambio en el Ejecutivo central podría propiciar su reactivación. Por ello, la entidad «seguirá luchando» para que la Administración «emita una denegación de la autorización«, en vez de optar por el archivo del proceso.
Antecedentes del proyecto Gama
El germen del proyecto se anunció a principios de 2021, por parte del Gobierno gallego, presidido en aquel momento por Núñez Feijóo. El político presentó una iniciativa con una planta de fibras que textiles en Galicia que «transformará» los bosques gallegos. A finales de ese mismo año, se adjudicó el proyecto a la portuguesa Altri, y meses más tarde se anunció su ubicación, prevista en Palas de Rei. El objetivo era fabricar 400.000 toneladas de celulosa sostenible y otras 200.000 de lyocell. Asimismo, la instalación promovería 500 nuevos puestos de trabajo directos y cerca de 2.000 indirectos.
Sin embargo, su gran envergadura, su ubicación cercana al Camino de Santiago y limítrofe con la Red Natura, la contaminación que iba a suponer al río Ulla y a la ría de Arousa -de donde tomaría diariamente hasta 46 millones de litros de agua, devolviendo 30 millones de litros de aguas residuales tratadas- provocaron gran indignación popular. Se erigió la plataforma Altri Non, que convocó multitudinarias manifestaciones en distintas localidades gallegas a lo largo del año 2024.
En paralelo, la falta de las ayudas públicas previstas para tirar adelante la fábrica ralentizaron los avances del proyecto. Altri preveía una inversión total de 1.000 millones de euros, con unos 250 millones provenientes de subvenciones y fondos europeos. Sin embargo, las empresas promotoras no lograron nunca dichas ayudas.
Para más información: https://www.xunta.gal/portada
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