Première Vision París se consolida en septiembre, centrada en innovación y con nuevos espacios
El salón textil Première Vision París se celebra esta semana, con más de mil expositores repartidos en dos pabellones y nuevos espacios, como dos escenarios de charlas y conferencias y una zona dedicada al universo de la belleza.
Del 16 al 18 de septiembre, Première Vision celebró una nueva edición en el recinto ferial de Villepinte, al norte de París. Contó con dos pabellones de exposición, alianzas exclusivas de la mano de Andam y Clo, el habitual escenario de charlas y otro nuevo, centrado en conferencias sobre innovación y tecnología, precisamente el tema vertebrador de esta edición. Además, dio cabida a un nuevo universo temático, centrado en la belleza y estética, enmarcado en el principal espacio de tendencias del salón, ubicado en el hall 5 del parque de exposiciones.

Más allá de las nuevas zonas, un cambio destacado en esta ocasión fue la nueva fecha elegida por su organización. Tras varios años con dos ediciones, en febrero y julio, Première Vision decidió volver a un formato anterior, manteniendo su edición de febrero, pero trasladando la segunda cita del año al mes de septiembre, tras las vacaciones de verano. El sector encaró este cambio inicialmente con cierto recelo, aunque la mayoría de expositores coincidieron en alabar este nuevo calendario: «Sin duda, septiembre es su fecha«, destacó el fabricante español Textil Ortiz.
Al afrontar la cita al regreso de las vacaciones, múltiples marcas estuvieron de acuerdo en que se pueden preparar mucho mejor su presencia allí y la presentación de colecciones. Además, los clientes llegan con más ganas, con sus necesidades más claras y el cierre de pedidos es más sencillo y eficiente.
Visita provechosa
En este sentido, la sensación en cuanto a número de visitantes en el salón fue positiva, tanto entre los expositores como en la cantidad de gente vista por los pasillos y stands de la feria. Aun así, las empresas presentes coincidieron en que el negocio no aumenta, con un sector que se mantiene parado y con una creciente incertidumbre global.

Algo destacado en esta edición es el número de expositores europeos, cada vez más reducido. Mientras, se nota un crecimiento de firmas asiáticas, de países como China, Corea del Sur, Taiwán y también Turquía. Se trata de un fenómeno que viene observándose desde hace varias ediciones y que, lejos de cesar, aumenta. Igualmente, es un hecho que desagrada a las firmas europeas; no así al comprador, que mantiene su interés por el salón.
Una sección destacada de la feria es su ámbito de ‘Smart Creation‘, que en este caso presentó a 48 empresas del sector especializadas en técnicas, materiales o servicios innovadores. En anteriores ediciones, esta zona incluyó presencia española, de la mano de empresas como Pyratex o Coleo. Sin embargo, en esta ocasión no hubo ninguna marca nacional allí. Entre las compañías con productos sorprendentes, se encuentran la francesa Alterskin, con sus productos de cuero vegano, así como la estadounidense Bio-Fluff, en ese mismo sector. La japonesa Spiber, con fibra derivada de la tela de araña, y la italiana Stratasys, especializada en impresión 3D y servicios innovadores de manufactura.
Influencia en el sector
Por otro lado, esta última edición de Première Vision París estuvo marcada por la huelga general en Francia del jueves 18 de septiembre, que afectó al último día de feria. En los dos primeros días de salón, todos los expositores manifestaron sus dudas y angustia frente a este parón nacional y la afectación que les supondría. «No va a venir nadie a visitar la feria, el último día«, aseguraron desde Bombardó. «Parece que no habrá manera de llegar al recinto y ni nosotros mismos sabemos cómo lo vamos a hacer, ni cómo nos vamos a ir«. En Gratacós expresaron opiniones parecidas. «El último día ya solía ser flojito, con menos faena, venían sobre todo estudiantes… Esta vez, los estudiantes han venido el segundo día. El jueves vamos a estar solos, parte del equipo nos iremos antes«.

En este sentido, desde Juan Boluda señalaron las consecuencias de todo ello para las empresas. «Al final, es un día de trabajo perdido. Nosotros estaremos aquí todo el día, pero no cerraremos prácticamente pedidos, y tampoco podremos atender otros temas. Tendremos que estar aquí perdiendo el tiempo, es una faena«.
Pese a todo, las sensaciones han sido generalmente positivas, dando la bienvenida a nuevos clientes y consolidando negocios habituales.
Para más información: https://www.premierevision.com/en/
Sigue leyendo...
Más de mil expositores se han dado cita esta semana en...
Varias federaciones textiles europeas establecen una alianza conjunta contra el ‘ultra...
Première Vision París presenta su nueva edición, bajo la temática de...
En menos de un mes, del 16 al 18 de septiembre,...
