Ranking de las principales marcas de moda, de más a menos sostenible
El último informe de Stand.earth defiende la necesidad de que las marcas de moda impulsen su descarbonización. El estudio analiza su uso de combustibles fósiles.
Stand.earth, iniciativa con más de 25 años de antigüedad dedicada a la defensa del medio ambiente, ha divulgado los resultados de su evaluación del sector de la moda denominada Moda Libre de Combustibles Fósiles. En esta ocasión ha evaluado a 42 de las principales marcas de moda y de calzado en 2025 usando varios indicadores climáticos.

El estudio señala que 14 de las 42 marcas analizadas informaron haber reducido su contaminación en un 10% respecto a su valor de referencia. Sin embargo, solo tres lo hicieron de acuerdo con el punto de referencia fundamental del Acuerdo de París, situado en 1,5 grados. Otras 17 marcas, en cambio, aumentaron sustancialmente su huella de carbono.
El informe analiza las 42 marcas en función de su crecimiento y relevancia global, utilizando datos públicos para determinar las puntuaciones, que alcanzan la F, la peor calificación. Las evalúa en cinco áreas de impacto:
- Transparencia climática y energética
- Fabricación renovable y energéticamente eficiente
- Defensa del clima
- Materiales bajos en carbono y libres de deforestación
- Transporte ecológico
Entre los hallazgos más preocupantes destaca que Shein, con una calificación de F, aumentó sus emisiones absolutas en más del 170% en tan solo dos años, emitiendo ahora casi tanta contaminación anual como todo el país del Líbano. Los autores del informe señalan que su estrategia de comercialización rápida es alarmante, principalmente porque implica el envío de paquetes individuales directamente a los consumidores por vía aérea en lugar de usar transporte terrestre o marítimo.

Otras marcas que han obtenido una calificación F son Boohoo, Aritzia, Columbia y Under Armour. Todas ellas han sido criticadas por no divulgar objetivos climáticos o energéticos significativos. Tampoco han informado sobre su posible apoyo a las iniciativas de descarbonización en sus cadenas de suministro.
Prioridades de las marcas de moda, según Stand.earth
Marcas pioneras, como H&M, en cambio, están demostrando que es posible tomar medidas significativas, pero también ellas deben redoblar sus esfuerzos e impulsar a sus competidores a seguir su ejemplo.
Todd Paglia, director ejecutivo de Stand.earth, insta a las marcas a publicar planes detallados de sus objetivos de transición climática. «El informe deja claro que el sector de la moda sigue sin tomar las medidas decisivas necesarias para alinearse con los objetivos climáticos globales. Aunque vemos que algunas marcas avanzan, la mayoría elude por completo su responsabilidad, lo cual es alarmante. Además, muchas marcas no apoyan a sus proveedores en la transición a energías limpias. Por lo tanto, el coste de la transición afecta desproporcionadamente a los fabricantes. El sector cuenta con recursos para actuar, pero muchas empresas hacen promesas vacías mientras siguen operando como si nada».
Según Paglia, las prioridades de las marcas de moda deben ser eliminar gradualmente los componentes sintéticos a base de carbón y petróleo, priorizar las energías renovables y los materiales sostenibles, y apoyar la descarbonización de sus proveedores con financiación y contratos a largo plazo.
Las marcas más grandes, por último, deben usar su influencia para promover políticas climáticas sólidas que garanticen la igualdad de condiciones y la longevidad de toda la industria.
Indicios de progreso
Si bien es limitado, existen indicios de progreso. H&M y Eileen Fisher lideran la lista, con calificaciones de B+ y B- respectivamente. El informe destaca al grupo sueco por sus compromisos climáticos, su transparencia, sus esfuerzos en la descarbonización de sus proveedores y sus eficaces iniciativas de defensa del clima. Eileen Fisher, por su parte, es elogiada por sus esfuerzos en circularidad, en particular su eliminación de fibras de origen fósil y la ampliación de materiales reciclados. El informe también elogia a la empresa de prendas deportivas Lululemon, que se ha fijado un objetivo del 50% de electricidad renovable para su cadena de suministro en 2030.

Otro dato alentador es que el 95% de las marcas analizadas ahora ofrecen programas de reventa o reparación, lo que indica que están viendo la oportunidad económica en los modelos de negocio circulares. Sin embargo, los investigadores señalan que la mayor parte de los impactos se producen en las primeras etapas de la cadena de suministro, que siguen sin abordarse.

Rachel Kitchin, responsable de campañas climáticas corporativas de Stand.earth, ha comentado estos resultados. «El sector de la moda se encuentra en una encrucijada. Las marcas deben decidir si quieren liderar la transición hacia un futuro sin combustibles fósiles o seguir agravando la crisis climática. Los resultados de este estudio muestran que, si bien algunas marcas están avanzando, la mayoría aún no actúa con la urgencia necesaria. Los responsables políticos, las empresas del sector y la ciudadanía tienen un papel que desempeñar para exigir responsabilidades a las marcas e impulsar el cambio. Necesitamos ver más marcas asumiendo compromisos ambiciosos y en acciones reales».

Resultados en tres áreas clave
Clima y energías renovables. Esta área evalúa las marcas en relación con sus objetivos de descarbonización. Los resultados muestran que sus mecanismos están aumentando gradualmente, con H&M a la cabeza. Sin embargo, dos de cada tres marcas estudiadas aún no consiguen financiar la acción climática. La adaptación climática contra el calor y las inundaciones sigue siendo un tema casi marginal. Shein, Boohoo, Columbia y Aritzia obtuvieron puntuaciones F en esta área, por su limitado progreso en la descarbonización de los proveedores.
Materiales y circularidad. Esta área evalúa los esfuerzos de las marcas por adoptar materiales bajos en carbono y libres de deforestación. Constata que estos esfuerzos han mejorado en todos los ámbitos desde 2023, con una calificación promedio que ha aumentado de F a D. Kering (con sus marcas Gucci, Yves Saint Laurent, Balenciaga) y Eileen Fisher lideran esta área. Los investigadores aplauden sus esfuerzos por adoptar materias primas más recicladas y regenerativas. Entre las empresas rezagadas en esta categoría se encuentran Boohoo y Chanel debido a su opacidad en torno a los materiales utilizados y a sus limitados esfuerzos en materia de circularidad.
Logística ecológica. Esta área evalúa los esfuerzos y objetivos de las marcas para reducir las emisiones del transporte marítimo y sus iniciativas de promoción de buques e infraestructuras con bajas emisiones de carbono. Los autores concluyen que las marcas apenas se preocupan por disponer de una logística ecológica. La mayoría de las marcas analizadas obtienen solo una F. Mammut, en cambio, recibe una alta valoración por sus esfuerzos. Es la única empresa que ha reducido sus emisiones del transporte marítimo. En la lista F aparecen Shein e Inditex. Los expertos observan aumentos sustanciales en las emisiones debido a su dependencia del transporte aéreo.
Para más información: https://stand.earth/
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