El Instituto Nacional de Normas y Tecnología de Estados Unidos, conocido como NIST, ha publicado un catálogo con información de 64 tipos de fibras textiles para acelerar su reciclaje y potenciar la economía circular.

La nueva base de datos del NIST, dependiente de la Agencia de Protección Medioambiental de EE.UU. (EPA), pretende facilitar la clasificación de textiles para su posterior reciclaje, catalogando las huellas moleculares de varias fibras.

NIST, fibras textiles
Muestras textiles del NIST, pensadas para clasificar sus fibras y composición. (Imagen: A. Boss – NIST)

La creación de esta base de datos surge como respuesta a la creciente tendencia a desechar prendas usadas en vertederos, con la excusa de que es una alternativa más rápida y rentable que el reciclaje. El aumento de los residuos textiles se atribuye en parte al aumento de la moda rápida, que produce grandes volúmenes de prendas que los consumidores desechan rápidamente. Las dificultades para su clasificación también surgen como consecuencia de la introducción de tejidos nuevos y mezclados, junto con la existencia de datos inexactos y poco coherentes en su etiquetado.

La clasificación en los centros de reciclaje generalmente implica trabajo manual, en el que los trabajadores usan dispositivos que emiten luz infrarroja cercana para analizar las telas. Esta interacción de la luz con la tela genera un patrón distintivo similar a una huella dactilar, que identifica los tipos de fibra a través de la espectroscopia de infrarrojo cercano (NIR). Aunque este método se puede mecanizar en cintas transportadoras, todavía depende en gran medida de la intervención humana.

Los productores de maquinaria de reciclaje ahora están integrando el aprendizaje automático y la inteligencia artificial para mejorar sus procesos de clasificación. Estos algoritmos avanzados requieren acceso a datos de referencia precisos.

Base de datos accesible

Amanda Forster, ingeniera de materiales del NIST, ha comentado esta investigación. «Estos datos de referencia ayudarán a mejorar los algoritmos de clasificación y a potenciar la clasificación de los residuos textiles, con menor trabajo manual».

La base de datos ha contado con un equipo dirigido por Katarina Goodge, investigadora química del NIST. Está disponible para su descarga gratuita en el Repositorio de Datos Públicos del instituto.

Usa espectros de infrarrojo cercano de textiles definidos por el origen y del mundo real (NIR-SORT) del NIST. Ofrece patrones espectrales NIR para 64 tipos de tejidos, incluidas fibras puras como el algodón y el poliéster, mezclas como las que contienen elastano y prendas reales obtenidas de tiendas de segunda mano. Los desarrolladores de escáneres NIR pueden utilizar este recurso para refinar sus algoritmos y aumentar la eficiencia del equipo.

Como autoridad en medición, el NIST aporta espectros de alta fidelidad a la base de datos, con el objetivo de reducir los errores de identificación y aumentar la velocidad.

Esta iniciativa forma parte de los esfuerzos del Programa de Economía Circular del NIST, que se destacaron en un informe que recomendaba tecnologías mejoradas para la identificación y clasificación de textiles.

Para más información: https://www.nist.gov/

Pinker Moda