El calzado se recupera en la feria de Düsseldorf, pero mantiene las pérdidas en EEUU


La embajada de industriales del calzado que viajó hasta la feria GDS de Düsseldorf para participar en la feria de más solvencia del sector, regresó con el convencimiento del receso de ventas marcado por el mercado americano, aunque con la satisfacción de conocer que en el mercado europeo todavía se sigue considerando el producto español como el más solicitado por su clientela. Los cerca de cincuenta industriales de la comarca del Vinalopó que exhibieron sus muestrarios en Düsseldorf coinciden en el poco movimiento registrado en los pasillos feriales con una nula variedad de clientes no habituales a este certamen y con la sensación del mantenimiento del mercado europeo, que por marca, calidad y precio, se mantienen fijos al mercado español. Un año más, la tradicional y más solvente feria sobre el calzado de la GDS sirvió para marcar las directrices que el calzado puede seguir en la ya inminente temporada. La impronta del certamen, que habitualmente convoca en sus pabellones la oferta más importante del sector y a los comerciantes más buscados del mismo, sirvió para detectar que poco más o menos los parámetros son los mismos de anteriores ediciones, aunque en el ambiente se dejara notar ese receso de ventas, provocado por el mercado americano, y que en los últimos meses está dejando a muchas empresas y sobre todo a muchos trabajadores con unas vacaciones anticipadas, aunque con la satisfacción que significa el que los industriales que siguen apostando por mantener sus marcas, calidad y precios en el mercado europeo, siguen encontrando la fidelidad de sus clientes lo que se traduce en alcanzar los suficientes pedidos para mantener sus factorías casi a plena producción. El sentir de quienes viajaron hasta Alemania, «porque no es conveniente perderse el certamen más importante del concierto ferial», según señaló Luis Sanchiz, director de la Asociación de Industriales del Calzado del Valle del Vinalopó, pasa por el mantenimiento de una oferta muy valorada en Europa y la convicción que el mercado americano mira ya hacia otros países en que la oferta es para ellos más ventajosa. Sanchiz sí dejaba sentado que en la GDS «había habido poca alegría en las ventas», si bien valoraba que los clientes habían sido los habituales. «En este aspecto la sorpresa casi no ha existido», señalaba, manteniendo además su más pleno convencimiento que al final, y en el tema de las comercializadoras, «las aguas volverán a su cauce sin que exista una situación que pueda considerarse traumática». De otro lado, distintos industriales de la zona han mantenido el criterio que la GDS ni ha estado todo lo bien que esperaban, ni tampoco todo lo mal que muchos industriales han venido a señalar. «En este tipo de feria, cada uno cuenta su historia según le va», matizaban, «pero pocos pueden quejarse de haber encontrado en Düsseldorf algo distinto a lo que esperaban», apuntaban con convicción. El alcalde eldense, Juan Pascual Azorín, también se ratificaba en sus impresiones sobre la psicosis producida por la recesión de ventas al mercado americano «circunstancia que todos hemos apreciado en los días feriales», pero alentaba la esperanza de una total consolidación del sector a través de esas industrias que están apostando por situar en el mercado una imagen de marca, calidad y moda, sobre todo en el europeo.