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Pons Quintana, la licencia de obras y el Ayuntamiento de Alaior


Santiago Pons Quintana, solicita la recusación del instructor designado por el Ayuntamiento de Alaior. Pons Quintana, suegro de la concejal en el Ayuntamiento de Alaior y diputada autonómica por el PP, Misericordia Sugranyes asegura que el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Alaior, Antoni Mir (PSOE) no es un instructor adecuado «por tener interés personal y directo en el asunto, además de una manifiesta enemistad con esta parte». Todo empezó cuando el alcalde de Alaior, Antoni Gómez Arbona (PSOE), consideró que las obras de ampliación de una terraza cubierta, la construcción de una piscina, una redistribución interior, instalaciones eléctricas, fontanería y carpintería eran obras «ilegalizables». La finca está en un Area Natural de Especial Interés (Anei). Pons Quintana asegura que el instructor Antoni Mir «sin trámite de audiencia y sin pruebas, ha denegado ya la licencia de obras, presumiendo la inexistencia de la vivienda». También protesta por la «extraodinaria publicidad dada a este caso por el gobierno municipal, con un relevante papel del instructor (Antoni Mir), el cual se ha permitido comentar en los medios informativos el parentesco del propietario de la finca con una concejal (Misericorida Sugranyes), portavoz del partido en la oposición». El industrial zapatero sostiene que las obras son legalizables ya que ya existía una vivienda unifamiliar y las obras son por lo tanto para «adecuar la vivienda a la vida moderna», según las alegaciones. Pons Quintana reconoce, eso sí, el error de iniciar las obras sin licencia por lo que deberá pagar el cinco por ciento del valor de la obra ejecutada, 5.775.272 pesetas.

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